Antecedentes
La historia del conocimiento psicológico del ser humano se fue diversificando de lo individual (Psicoanálisis y Psicología cognitiva), a lo grupal (Psicología social) hasta llegar a lo comunitario (Psicología social comunitaria). Este proceso ha sido acompañado por otro de no menor importancia como es el tránsito que va de la enfermedad a la prevención y a la promoción de la salud. Dichos desplazamientos han incorporado progresivamente “lo social” a los modelos de análisis y a las estrategias de intervención en la práctica de la Psicología.
En buena medida, la Psicología social comunitaria es un campo disciplinario relativamente nuevo. En efecto, hacia la década de 1960 comienza a desplegarse como nuevo ámbito de la Psicología, abrevando en los desarrollos de la Psicología social1, en los trabajos de G. Caplan en EEUU, en la corriente de desmanicomialización en Italia, y en Argentina, a partir de las experiencias realizadas por Pichón Riviere en Rosario (1959), en las que se introduce el trabajo comunitario en la noción de “laboratorio social” y el trabajo con grupos operativos. A su vez, los aportes de Kurt Lewin permiten introducir la perspectiva de la investigación-acción participante en las líneas de investigación y en los procesos de intervención comunitaria.En nuestro país, la Psicología social comunitaria avanzó en sus investigaciones nutriéndose de diversas perspectivas teóricas sobre lo social y sobre lo psicológico, retomando en estas líneas una práctica ya reconocida en las incumbencias profesionales de los psicólogos. La Psicología social comunitaria y la Universidad de Buenos Aires
La Psicología social comunitaria tiene un extenso itinerario de desarrollo y afirmación en el ámbito institucional en la Universidad de Buenos Aires.
Así, se pueden reconocer como antecedentes, los estudios desarrollados por José Bleger, durante la década de 1960, desde la cátedra de Higiene mental, perteneciente al Departamento de Psicología de la Facultad de Filosofía y Letras (UBA). Dichos estudios permitieron abordar una nueva perspectiva sobre la salud mental y modificar el enfoque centrado en lo individual hacia uno centrado en lo social. En 1965, junto a los estudiantes y docentes, realiza una experiencia piloto de estudio de una comunidad, en una villa de Retiro, buscando formas específicas de diagnóstico e intervención y explícitamente para abrir un nuevo campo para los psicólogos, experiencia publicada en el libro Psicohigiene y Psicología Institucional en 1966.
Una experiencia de trabajo comunitario
Entre l958 y l966, la Secretaría de Extensión Universitaria de la UBA, dirigida por Noemí Fiorito, crea un Programa de Extensión Universitaria en Avellaneda. Su directora fue la Lic. Amanda Toubes. Era un programa comunitario, interdisciplinario, en el que participaba toda la Universidad, como primer intento de extensión integrado.
1Tal vez sea importante destacar que la Psicología Social tiene ya un siglo de desarrollo y que se ha configurado a partir del aporte de diferentes disciplinas conformando un entrecruzamiento de variadas perspectivas, tradiciones teóricas y prácticas sociales.
A pesar del golpe de Onganía, los integrantes de esta experiencia, ya fuera de la Universidad, por su compromiso con la comunidad, continúan la tarea, durante muchos años, en forma limitada, por la falta de recursos y las dificultades institucionales. En esos mismos años, en el Departamento de Extensión de la Universidad de Buenos Aires, se realizó una experiencia comunitaria en Dock Sur, Isla Maciel, dirigida por Amanda Tubes, que conformó uno de los primeros antecedentes en los que se incluyó el trabajo comunitario como campo de aplicación de diversas disciplinas, pues allí trabajaron equipos de todas las Facultades, entre ellos la carrera de Psicología. En la década del 70, desde diversas cátedras de la carrera, se impulsaron experiencias de trabajo barrial, en instituciones y en villas. Casi no ha quedado registro de ellas, por la intervención de Otalagano y por el golpe del 76. Con el advenimiento de la democracia en 1983 y la creación de la Facultad de Psicología en 1985, se inicia un nuevo jalón en el desarrollo de la Psicología social comunitaria. En el nuevo marco institucional, se crea el Programa de Epidemiología social y Psicología comunitaria mediante un convenio con el Municipio de Avellaneda. Impulsado por la entonces decana, Prof. Sara Slapak, comienza en 1989, con el auspicio de la OPS, para el desarrollo de investigaciones y acciones operativas de promoción de la salud mental y de la calidad de vida en el partido de Avellaneda. Con el auspicio de OPS, se organizan seminarios de Psicología comunitaria con la presencia de James Kelly, J. R. Newbrough y M. Montero, quienes traen la perspectiva estadounidense y latinoamericana de la Psicología comunitaria. Dentro de este Programa, se constituye en 1990 un Area de Asistencia que fue creciendo y orientándose a la prevención y promoción de la salud mental comunitaria, e incluyendo a numerosas cátedras de la Facultad, que dan servicios a la comunidad, hacen docencia e investigación. Esta área, se constituye en 1995, como Programa de Asistencia psicológica comunitaria y continúa en la actualidad. El Programa incluye tres materias electivas de práctica profesional, con orientación comunitaria.
La creación de las cátedras “Estrategias de intervención comunitaria” y “Psicología del medioambiente” forman parte del mismo esfuerzo por consolidar el campo en el ámbito institucional.
Desarrollar el nivel de posgrado en Psicología social comunitaria
En la década del 90 y en sintonía con el proceso de globalización, comienza un proceso de transformación institucional, político y cultural en la sociedad argentina. Los efectos psicosociales, productos de estas transformaciones, requieren del perfeccionamiento en modalidades de intervención de carácter comunitario y preventivas.
La presente propuesta de posgrado apunta a desarrollar los niveles de especialización y maestría en Psicología social comunitaria.
La Psicología social comunitaria constituye un campo interdisciplinario que precisa consolidación académica e institucional. La maestría estará orientada fundamentalmente a fortalecer la investigación y el conocimiento empírico de la problemática psicosocial en diferentes ámbitos, tanto institucionales como comunitarios. El desarrollo de la investigación busca fortalecer la perspectiva teórica del campo de la Psicología social comunitaria, a partir de la construcción de evidencia empírica y el desarrollo conceptual. Esta tarea se organizará facilitando la confluencia de la investigación actualmente en desarrollo en la Facultad de Psicología con las tesis que los alumnos propongan. |